46001552 C.E.I.P. Isidro Girant AYORA (Valencia)

  
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3. LA IGLESIA PARROQUIAL

 

IGLESIA PARROQUIAL DE LA ASUNCIÓN DE NTRA. SRA. DE AYORA.

   La Iglesia parroquial de Ayora, denominada anteriormente del Apóstol Santiago, se construyó en sustitución de la primitiva de S. Jaime y Sta. Ana situada al pie del Castillo. Las obras comenzaron en 1508 bajo la dirección del maestro de obras D. Francisco de la Portilla, a quien sucedió su hijo Juan, los cuales cobraron de todo el tiempo que duraron 8.758 libras, 8 sueldos y 8 dineros, el día 3 de septiembre de 1625 en que fueron tasadas las obras. Se abrió al culto, aunque inacabada, en 1577, reanudándose las obras en 1595, terminándose  en 1628. Se desconoce el arquitecto autor de las trazas.
   La causa de la suspensión de la obra en varios momentos fue debida unas veces a la falta de fondos y otras por la difícil acumulación de materiales, principalmente por el costoso transporte de piedra de sillería, según la tradición, de la cantera de las Alguayas. A pesar de no estar concluida, en 1572 se comenzó a enterrar en ella algunos cadáveres de familias principales, y el 8 de marzo de 1577 se trasladaron todos los ornamentos, enseres y documentos de la parroquia antigua, abriéndose al culto ese mismo año. Después de muchos sacrificios, y tomando parte activa el administrador de los Duques del Infantado se terminó definitivamente en 1628.
Posteriormente sumó diversas modificaciones, destacando la que entre 1840 y 1850 ocultó la bóveda original y las pilastras con una yesería y decoración decimonónica.
 


DESCRIPCIÓN:
   Consta de tres elementos principales, la nave de la iglesia, la torre y la capilla de la comunión. Existen además sacristías y anexos  de menor interés.
    La iglesia es de una sola y espaciosa nave (42 metros de largo, 13 de ancho y 23,6 de altura) sin crucero, con ábside ochavado. Está formada por cinco cuerpos más la zona del presbiterio y altar mayor, con capillas laterales entre los contrafuertes: tres a la derecha (pues el primer cuerpo lo ocupa la torre y el segundo el acceso a la capilla de la Comunión) y tres a la izquierda (por el primer cuerpo se accede al antiguo archivo Parroquial y por el tercero está la puerta de entrada de la Calle Santiago).
Las capillas están separadas por pilastras de orden corintio gigante con potente cimacio del que arrancan los nervios de las bóvedas. 
 

LA BÓVEDA:
   La bóveda de crucería -de rampante curvo, lo que la aligera y permite disminuir el peso visual de los contrafuertes exteriores- está dividida en seis tramos, el último de ellos -de gran belleza- sobre el ábside, en cuya clave central confluyen doce nervios.
 

LA FACHADA:
   Su monumental fachada manierista  de influencia herreriana de sobria belleza clásica, es copia casi fiel de uno de los tratados sobre el nuevo lenguaje artístico escritos hacia 1520 por el arquitecto italiano Sebastián Serlio.
Bajo un gran arco fajón se distribuyen dos cuerpos separados por una cornisa. En el inferior dos pares de columnas dóricas con hornacinas entre ellas, enmarcan la puerta y sostienen un friso adornado con triglifos y metopas. En el superior, dos columnas jónicas sostienen un frontón triangular bajo el que se sitúa una ventana.

Iglesia29.jpg

LA TORRE:
   Unida a la fachada, a su derecha, se sitúa la torre campanario de planta cuadrangular, con ciento setenta gradas o escalones y cuatro cuerpos de altura, los dos últimos elevados sobre la nave principal. Su último cuerpo posee cuatro campanas y está coronado con baranda de piedra rematada con pináculos en las esquinas. Toda su fábrica es de sillería.

EL ESTILO:
   De estilo renacentista, se proyectó inicialmente con diseño gótico del que quedan huellas en su ábside. En principio estaba concebida para ser más ancha y tal vez para albergar tres naves de planta de salón, pretendiendo acabar sus muros en la tradición gótica. El edificio comenzó a construirse por el ábside de la nave de la iglesia con una primera fase que abarcó el ábside y quizás los dos primeros tramos, siguiendo tradiciones góticas tanto en planta – ábside ochavado- y molduración, como en el sistema de cubrición. Tras el largo intervalo en que las obras estuvieron paralizadas se modifica el sistema y plan de la obra. Al reanudarse éstas se abandona la traza gótica y se diseña una nueva de claro estilo renacentista.
                     

   La reciente restauración ha sacado a la luz esta  estructura renacentista –manifiestamente expresada en las pilastras de orden corintio (capiteles que había dibujado Serlio en su obra Arquitectura*)-. Se muestra así la nueva concepción arquitectónica que surgió y que hizo modificar su composición inicial gótica, adoptando el nuevo lenguaje del Renacimiento que llegaba de Italia. Se advierte en él un protagonismo decidido del léxico italiano con una más canónica interpretación de los órdenes arquitectónicos y una aceptación de categorías compositivas clásicas, establecidas por una mayor comprensión del mundo clásico suministrada por los tratados de arquitectura. Este nuevo lenguaje de influencia serliana queda plenamente marcado en su fachada. La huella serliana no aparece en otras edificaciones de la zona y es escasa en el resto de la Comunidad Valenciana, por lo que la Parroquia de Ayora se convierte en un ejemplo de gran valor.
* Los tratados de Serlio –libros III y IV- se publicaron en Venecia en 1537 y 1540 y traducidos al castellano en 1552 cuyas directrices y repertorio dejaron una profunda huella en la arquitectura  del tercer cuarto del siglo, generando una suerte de serlianismo.

LOS RETABLOS:
   Debido a la destrucción y saqueo que sufrió el templo en 1936, el retablo del Altar Mayor (barroco de 1610) se perdió, así como los demás ubicados en las capillas laterales. Los que hoy pueden verse son de reciente factura, a excepción del de Nuestra Sra. de Gracia, retablo del siglo XV perteneciente a la escuela italiana, y que inicialmente estuvo colocado en la primitiva iglesia parroquial. (En la actualidad se halla desmontado a causa de las obras de restauración).
 
 LA CAPILLA DE LA COMUNIÓN:
     Formando un cuerpo de edificio aparte está a su derecha la Capilla de la Comunión dedicada a la Virgen de los Desamparados de época más tardía edificada entre 1693 y 1702, de estilo barroco. Tiene planta de cruz latina. Los muros son de ladrillo y mampostería. Tras el presbiterio se sitúa el camarín de la Virgen, de planta mixtilínea y que se cubre con cúpula elíptica. El pavimento conserva el solado de azulejería original con motivos naturalistas. La fachada remata con cornisa curva, quedando una torrecilla con cúpula de teja en la esquina; la portada adintelada posee un friso corrido sobre el que se alza un edículo con un relieve que representa el sagrado cáliz sostenido  por dos ángeles.
    Hoy es la parte de la Iglesia abierta al culto, y en ella se hallan las tablas renacentistas de Yáñez de la Almedina y el cuadro del Santo Ángel de Vicente López.

                       Cuadro de Vicente López                                          Tabla de Yáñez de la Almedina

 


 Desde 1992 hasta 2004 ha permanecido cerrada durante 12 años por las obras de restauración, en las que en la primera fase se rehicieron las cubiertas de madera y tejas y se descubrió la bóveda original, en una segunda fase se restauraron las pilastras y los capiteles y recientemente los muros interiores,  terminando con el pavimento.

Vicente Carpio Valero